¿Culpables? muchos, ¿responsables? pocos

Después de la aplastante derrota provocada por el hartazgo político, los partidos voltean hacia atrás para ver en que han fallado, no porque quieran crecer, sino porque no entienden por qué lo han perdido todo, los partidos padecen una clase de miopía al estilo mexicano, ven lo que quieren ver y lo que les incomoda lo ven borroso, padecen de sordera, no escuchan, pero bien que inventan.
Estimados partidos políticos, al reflexionar los errores no basen sus argumentos en estadísticas y teorías políticas de poder, mírense las caras y pregúntense unos a otros, con cuanto aportaron para la derrota, pregúntense a si mismos en que medida son responsables del fracaso, si, lo decimos abiertamente, cada gramo de derrota se lo han ganado a pulso.
Hoy por hoy nos encontramos ante un PRI y un PRD que plantean cambiarse de nombre y logo, como si un cambio de nombre pudiese erradicar las lacras arraigadas hasta la raíz, como si un logo pudiese borrar años de ineptitud y mediocridad, Señoras y señores, un cambio de nombre no mejora la inteligencia, como leer un libro no elimina la estupidez.
Un verdadero cambio no se hace hacia afuera, sino hacia adentro, CON UNA PURGA, ¿quieren que la gente confíe en ustedes?, dejen de robar, dejen de vivir del erario público, dejen de prometer sin cumplir, dejen de contratar delincuentes, no encubran, castiguen, el ser servidor público no se trata de enriquecerse, se trata de servir al pueblo. ¿Cuál será el camino a seguir de los partidos políticos para evitar desaparecer? Síguenos y comparte.