Sí, Así de simple, la soberanía nacional reside originalmente el pueblo, si el pueblo quiere algo, lo toma, punto. PERO…

En la práctica tomar el poder de una nación resulta mas complejo, ciertamente se ha hecho en varios países en distintas etapas históricas, de hecho, ha ocurrido recientemente, por ejemplo, en el 2013 en Egipto mediante un golpe de estado se derrocó al presidente Mohamed Morsi, para instaurar un nuevo régimen interino, llamar a nuevas elecciones, y redactar una nueva constitución, “hasta se juntaron 22 millones de firmas para obligarlo a renunciar”. Cabe mencionar que contaban con el respaldo del ejército nacional, quien “defendía los intereses de los habitantes”

Supongamos por un momento que en México contamos con el apoyo del ejército, ellos obligan a renunciar al presidente actual y se redacta una nueva constitución, ¿Crees que nos convertiríamos por arte de magia en una super potencia? La respuesta es no, derrocar un gobierno solo es el cambio de un sistema de gobierno que a fin de cuentas, será reemplazado por otro similar o peor ya que en la mayoría de los casos son dirigidos por el responsable del golpe de estado “un militar”, el cual por antecedentes históricos, resultan ser un verdadero desastre, siendo mas precisos una nación jamás cambiará aunque su gobierno cambie, el verdadero cambio en las naciones no proviene de revoluciones armadas, sino de revoluciones de ideas, un verdadero cambio está en la gente, gente lista para cambiar a su país, listos para tomar el control, listos para actuar.