En los últimos años hemos sido testigos de algo muy vergonzoso, los saqueos. Sucede que dentro del inconsciente colectivo de las personas, la mejor manera de manifestar su descontento frente a un abuso es cometer otro abuso, entrando a robar desde las tiendas de la esquina, hasta los grandes supermercados, creyendo que se esta haciendo un daño a “la mafia del poder”, oh sorpresa, no, ellos no son la mafia del poder.

Esta clase de “manifestaciones”(si es que la gente común lo hace y no gente comprada), solo logran dañar la imagen de este país como una nación sub-desarrollada frente al mundo, evidenciando una y otra vez que si la clase política es una basura, los ciudadanos no se quedan atrás, porque en México la gente esta acostumbrada a que cuando no se gana, fue por “trampa del adversario”, eso sin mencionar que tenemos alguno de los candidatos acostumbrados a usar ese truco sexenio tras sexenio.

Supongamos por un instante que en el 2018 hay fraude electoral, las opciones como ciudadanos que tenemos son:

1.- Mantenernos con calma, hasta que los conteos hayan terminado.

2.-No habría ningún indicio de fraude por que los ciudadanos asistirían al conteo de los votos, y al proceso electoral entero como “observadores ciudadanos”

3.-Si el fraude fuese evidente y hay pruebas reales, se haría una impugnación colectiva ciudadana ante las autoridades correspondientes. (la cual tiene un peso mas fuerte que solo salir a las calles)

4.-Llamaríamos a autoridades internacionales a observar el proceso de impugnación para tener presión desde distintos puntos del mundo.

5.-Bajo ningún motivo dañaríamos el patrimonio de las familias mexicanas, si los políticos son animales, nosotros no tenemos porque rebajarnos a su nivel.

En estas elecciones no se trata de creer de nuevo en las urnas, se trata de creer de nuevo en nosotros los ciudadanos como un factor organizado que puede lograr la diferencia, no hacer mas de lo mismo.

Compartelo con tus amigos
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •