De una u otra forma, todos hemos recibido limosnas durante las elecciones, desde despensas, gorras, camisas, hasta tinacos, cemento y promesas de empleo.

Cuanto más la gente de a pie, los marginados, los humildes, lo pobres, son comprados con la mas miserable de las limosnas, la decepción del mundo es tan grande que obtener lo mas mínimo es una gran ganancia. Como perros y gatos peleamos por una bolsa de arroz, frijol o un kilo de huevo.
En estas elecciones, debes de pensar en solo una cosa ¿Cuál es el precio de la soberanía nacional?, los candidatos nos venderán la idea del cambio social una vez más, pero seamos realistas, la esperanza es lo único que obtendremos, la idea del cambio se desvanece conforme va avanzando el sexenio, ya sea por la oposición, o la incompetencia, sea como sea, nosotros seguiremos igual de jodidos.

El error no termina en las urnas, nos seguirá por los siguientes seis largos años.

Sin embargo, ya es hora de que vayamos poniendo algo en claro, la libertad de las personas no tiene un precio.

NO HAY VUELTA ATRÁS, LA ORGANIZACIÓN CIUDADANA ES EL PODER MAS GRANDE QUE MANIFIESTA LA VOLUNTAD DEL PUEBLO, NOSOTROS YA NOS ESTAMOS ORGANIZANDO, OBSERVA COMO LO ESTAMOS HACIENDO EN ESTA MISMA PÁGINA.

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