Si bien, para muchas personas participar en la política o en los asuntos de gobierno se reduce al voto cada vez que hay elecciones, sin embargo la participación no solo representa colocar un papel en una urna, ser ciudadano va más allá de la democracia como procedimiento electoral.

Según un estudio realizado por el Instituto Nacional Electoral (INE),  arroja que en general los ciudadanos en México no se suelen participar o influir en los asuntos públicos, la intención de interacción política entre los ciudadanos se limita a las conversaciones sobre la política como lo muestra la siguiente gráfica.

Poco menos de uno de cada 10 de los encuestados aseguró haber presentado o firmado una petición, lo mismo sucede con las reuniones en el cabildo, donde solo el 12% respondió haber realizado dicha acción. Cuando se analizan esta serie de respuestas, pero ahora comparándolas entre las cinco regiones que componen el país, 27 se encuentra que la poca participación en el cabildo municipal no solo es característica de ciertos estados, sino por el contrario, es una cualidad permanente en todo el país.

Con base en lo anterior, otro indicador que es importante para el análisis de la ciudadanía en México como ya se mencionó, es la confianza en las instituciones; esta confianza que tienen los ciudadanos, en general, un alto índice de interacción entre los ciudadanos son factores característicos para la organización fortuita y también para la injerencia en las decisiones públicas. También porque la vinculación e interacción ciudadana genera que estos exijan más de sus gobernantes. Generando así a estos acepten las reglas del juego democrático a pesar de que su opción electoral no sea la ganadora (Key, 1961, en Informe ciudadanía, 2015).

En la gráfica anterior resultado del informe es visible la poca confianza en las principales instituciones y organizaciones políticas del país, estos resultados se han estado presentado en informes anteriores al citado en este trabajo, como sugiere Miguel González Ibarra; “la confianza es una cierta expectativa que surge dentro de una comunidad de comportamiento normal, honesto y cooperativo, basada en normas comunes, compartidas por todos los miembros de dicha comunidad[…] y agrega; la confianza es un elemento clave para la legitimidad[…] ”(González Ibarra; 2015).

En resumen, a los ciudadanos no les interesa la política y peor aún, no confían en las instituciones, debemos preguntarnos entonces ¿Qué se necesita para involucrar al ciudadano en la política?

González Ibarra, Miguel R., (2015), El necesario rediseño institucional del Distrito Federal, (Reseña del trabajo de Armando Hernández), en Polis No. 2, México, Universidad Autónoma Metropolitana-Iztapalapa, p. 189-197.

INE., (2015), Informe sobre la calidad de la ciudadanía., México.

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